miércoles, 15 de febrero de 2012

Todavía podemos mejorar

Escrito por David Reyes Hernandez

En una caricatura burlesca de un periódico local, publicado hace unos días, se hacía mención a las peripecias, por las que atravesaban los aspirantes a la universidad pública. Tal imagen por un momento me causó gracia pero al reflexionar un poco al respecto, recordé que yo mismo me hallaba entre los que luchaban por un lugar en el proceso de competencia para ser admitido como estudiante universitario.


Recordé además las palabras de Sófocles “El éxito es dependiente del esfuerzo”, y creo que eso casi es absolutamente cierto, sin embargo a veces parecería, como en estos casos, que las instituciones educativas llevan la interpretación de dicha frase a niveles exagerados, o tal vez todo coincide, usted tiene la palabra estimado lector:


En el caso de la Universidad Técnica de Machala. existen requisitos como por ejemplo, imprimir una hoja de solicitud para dar la prueba de admisión, y además pegarle una foto, los cuales me parecen absolutamente irrelevantes para esta época, y peor aún el hecho de exigir que la impresión de tal, sea a colores es a mi parecer un atentado contra los aspirantes de escasos recursos que tienen que pagar hasta cincuenta centavos de dólar en un centro de computo, cuando podrían haber pagado solo cinco centavos, ya que hay muchas familias que con esa cantidad desayunan y algunos meriendan, aunque parezca mentira, aún en la actual “Revolución Ciudadana”.

Sostengo que suficiente validación, es llevar el original de mi cédula y una copia monocromática -por algo llevo el documento original- además del original y copia de mi certificado de votación, y si todavía quedan dudas -como estamos en una sociedad bastante deshonesta- el día de la evaluación, tendría que presentar mi cédula original para corroborar mi identidad.

Ni hablar de la matriculación a primer año donde "obligan" a realizarse examenes medicos en donde no hay orden ni respeto e incluso bombardean con gas lacrimogeno a los aspirantes, solo por que no cuentan con las medidas de seguridad adecuadas. Y un costoso papel universitario que hay que llenar o a mano o a "maquina" (parecería que se quedaron en el limbo tecnologico).

Por otro lado, es positivo exigir un certificado laboral, para los aspirantes a la sección nocturna, ya que precisamente es un horario presencial para la clase trabajadora, dándole de esta manera preferencia a quienes ya están aportando al desarrollo del país y que por obvias razones necesitan adquirir conocimientos científicos.


Considero también positivos, los módulos de legislación universitaria y técnicas de estudio, en el pre-universitario, sin embargo -ya que es un deber del ser humano conocer las leyes, normas y modos de proceder- estos módulos deberían dictarse en un lapso no mayor a cinco clases, y los materiales relacionados deberán estar dispuestos desde el inicio en internet para su libre acceso, incluso para que no haya una excusa para no tenerlos  a la mano, o para desconocerlos. 


También deberían motivar a los docentes sin excepción, a que pongan a disposición del alumno, vía internet el programa de estudio a fin de facilitar el acceso a los temas que serán dictados cronológicamente, para que ya con las herramientas, se pueda fomentar la iniciativa e investigación, de tal manera que las clases sean más participativas.  

En fin, hay muchos aspectos positivos del actual sistema de educación que son dignos de un aplauso sincero, sin embargo, no podemos cegarnos ante la posibilidad de “simplificar los procesos” y maximizar el aprendizaje orientado a la carrera que se ha escogido, que debe ser el objetivo del que es admitido en una institución educativa, en eso radica el progreso educativo y es la única forma de lograr el tan mencionado “desarrollo sustentable”.

                    La falta de progreso significa retroceso
 (Proverbio latino).


Actualización: 15/mayo/2013   Las cosas siguen sin mejorar solo que ahora el protocolo lo pone el gobierno

No hay comentarios:

Publicar un comentario