Sus labios delicados
La suavidad de sus muslos o su espalda desnuda,
su mirada cuando sonríe,
las "marcas de guerra" en su vientre en puerperio.
Unos pechos que amamantan la vida que aceptaron dejar vivir.
Los brazos anidando esa criatura que una vez cada ser humano fue.
Todos somos hijos y cada mujer aunque infecundo representa una madre.
la que no se inhibe, ni se acompleja, la que se arregla por que cuida su imagen, pero que no se obsesiona por ella.
Nada se compara con una esposa, la que nos acompaña, la que nos cuida, la que nos ama, la mujer a la que abrazamos en la noche y nos besa al amanecer, la que no discute sino que apacienta, la que no grita sino que besa, la que da a luz a los portadores de nuestro legado.
Nada se compara con la mujer que se queda, que envejece con nosotros la que toma nuestra mano mientras con pasos vacilantes, recorremos nuestros ultimas instancias de existencia.
En fin, nada sera mas bello, mas sublime y fascinante que una mujer...
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